¿Cómo sanar una herida?

Dale tiempo al tiempo.

Cuando estés pasando una situación difícil, lo primero qué tienes que hacer es respirar. Suena simple ¿no? Pero hay veces que olvidamos hacerlo. Tienes que relajarte para poder pensar. Te harás la pregunta una y mil veces del “¿por qué a mi?” Pero mira a tu alrededor. Cuenta tus bendiciones. ¿Quieres que te diga una? ESTÁS VIVO/A.

No hay ninguna persona en el mundo que no haya sufrido. Todos pasamos por eso. Pero la clave aquí es saber cómo lidiar con el dolor.

Aquí te dejo algunos consejos.

1. Cuando te despiertes, lo primero que tienes que hacer es mírate al espejo y decir en voz alta algo lindo de ti.

Ej. Me gusta mi sonrisa

Ej. Me gusta ayudar a la gente

Ej. Siempre me chulean mis tennis

2. Sonríe. Sonríele a tus compañeros de trabajo/escuela, a los extraños de la calle, a los niños, hasta a la persona que le caes mal. (Ojo: que tú sonrisa sea sincera y no de maldad)

3. Escríbete pequeñas notas de motivación todos los días y mételos en una jarrita. Así cuando te sientas triste o sin ganas, sacas una para recordarte de lo especial que eres.

4. Intenta algo nuevo. Toma una clase de yoga, de pintar o de bailar. Sal a patinar. O ve a caminar. Lee un libro. ¡Estoy segura qué hay algo que siempre has querido hacer!

5. Habla con alguien. Desahógate. A veces cuando platicamos con alguien y recibimos consejos, nos sentimos con más paz y tranquilidad. (Asegúrate de escoger a una persona de confianza y que no te critique)

Pero sobre todo, ámate. ¡Tú eres la única persona que tiene el control de tu vida! Vive feliz. Recuerda que todo lo bueno llega a su tiempo. 🙂

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Te Pido Perdón

Te escribo desde el fondo de mi corazón. Hace mucho que no me sentía así, enojada. Ayer, me enojé. Hace mucho que no sentía este sentimiento. Y la verdad odio sentirme así. No me gusta lastimar a las personas, y no sé qué fue lo que provocó que me molestara tanto. Me siento culpable…

Pero te pido que me vuelvas a regresar esa sonrisa chistosa que tengo.

Que me regreses mis pensamientos limpios y positivos.

Y que les mandes un fuerte abrazo a las personas que haya lastimado.

También te pido que ores por “M,” aquella niña que fue víctima de bullying y de la injusticia. Quítale el miedo e ilumina su camino para que nada malo le pase a ella y a su familia. Por favor, cura los pensamientos malos de los niños que le hicieron la vida imposible.

Mi corazón está indignado. Tengo un dolor tan profundo, e incluso no puedo dejar de llorar mientras escribo esto.

Me siento culpable por no haber hecho más. Perdóname…

No perdamos a más almas inocentes por el bullying.

Atte.

Yoss

We have nothing in common

I have bad news… we have nothing in common.

We have nothing in common, but we can still be friends, like Bonnie and Clyde or Fiona and Shrek.

Or maybe we’re just particles in the air.

If we are particles, then I want to FLY.

FLY high into the sky.

And if we were to reunite?

Then it could only mean one thing. Yes, we will always be friends.

Compatible

Tengo malas noticias… Tú y yo no somos compatibles.

No somos compatibles, pero podemos ser mejores amigos como: Bonnie y Clyde o Fiona y Shrek.

O tal vez seamos pequeñas partículas sin un destino final.

Si somos partículas, quisiera volar ALTO.

ALTO y desaparecer entre las nubes.

¿Y si te llegara a encontrar entre las nubes?

Entonces, significa que a pesar de no ser compatibles, aún hay algo más que nos une.

Jbalvin “We are not allowed in Venezuela.”

Yesterday, after the Colombian singer Jbalvin finished his concert at the Jockey Club in Asunción, Paraguay. He posted a picture on his Instagram thanking his fans with the following message:

Asunción – Paraguay!! I love you!! BLESSED @orliarias #mypeople THANK YOU FOR THE LIGHT!!!”

However, when some fans asked him when he would come to Venezuela, he simply replied:

“When Maduro is gone [because] we are not allowed in Venezuela.”

jbalvin20172 

*Nicolás Maduro has been the president, dictator, of Venezuela since 2013. Unfortunately, the country has been under an economic and political crisis, such as: food inflation, freedom of speech and other things.

Jbalvin “No podemos entrar [a Venezuela]”.

Ayer el cantante colombiano Jbalvin, se presentó en el Jockey Club en Asunción, Paraguay. Al finalizar la noche, publicó una foto en su Instagram agradeciendo a su público con las siguientes palabras:

“Asunción – Paraguay!! Los amo!! AGRADECIDO @orliarias #migente GRACIAS A LA LUZ!!!”

Sin embargo, algunos fans le preguntaron que cuándo vendría a Venezuela. Y él no dudo en contestar:

“Cuando maduro no este [porque] no podemos entrar”.

jbalvin20172

*Quiero recordarte que Venezuela está bajo la dictadura del presidente Nicolás Maduro, quien ha estado en el poder desde el 2013. Venezuela está actualmente atravesando una crisis económica y política: hay escases de comida, no hay libertad de expresión y demás.

Un chico llamado Ignazio

Yo tenía un novio que se llamaba Ignazio. Era alto, ojos de color miel y siempre llevaba en la mano un GoPro dorado. La verdad nunca había visto un GoPro dorado. ¡Qué extraño! Cuando me llamaba siempre platicábamos de cosas raras: gifs y emojis. Sí, así eran nuestras conversaciones. ¡Qué romántico!, ¿no? Curiosamente, él vivía a una hora de mi casa, en la ciudad vecina llamada “Duodécimo”. Ahí todos caminaban de un lado a otro, se saludaban e incluso ponían sus puestos de garnachas. ¿Cómo sé? Porque casi siempre iba los fines de semana. Lo irónico de todo esto es que nunca veía a Ignazio – estábamos en el mismo lugar, pero en el momento equivocado.

En varias ocasiones él me llegaba a preguntar: “¿Estás aquí?”

Y yo sólo le contestaba: “Jiji”

Pero por algún motivo, nunca coincidíamos.

Los días, las horas y los segundos pasaban, y nuestras conversaciones siempre terminaban en: 😊, HEHE, [GIF], [GIF].

Hasta que un día le dije: ¡Deberíamos salir!

“Sí, déjame saber” me contestó. 

Finalmente, la fecha había llegado. “¡Por fin!” pensé “Por fin, lo volveré a ver”. Entré a JULIO’S PIZZA, y lo esperé. Las horas, los minutos y los segundos transcurrían, pero nada. Él no llegaba. Me sentí decepcionada. De repente, vi como mi mano izquierda agarraba el celular, a punto de marcar. Fue ahí, donde me di cuenta que Ignazio sólo había sido fragmento de mi imaginación. Sí, en conclusión: era mi novio el imaginario.